Mar
2
Cálculo de provisiones
Guardado en General |
Cuando se organiza la campaña antártica de verano, los víveres siempre se calculan para el doble de tiempo del que el personal de la Dirección Nacional del Antártico va a estar en el terreno. Las eventualidades climáticas son frecuentes todas las temporadas. A modo de ejemplo, para cinco personas este año llegaron al refugio de Cerro Nevado: 30 latas de tomate y 15 de espinaca, choclo, remolacha, arvejas, zanahoria y chauchas (90 en total). También, 10 kg de arroz, 10 de fideos guiseros y otra igual cantidad de soperos y tallarines. A ello hay que sumarle 40 bolsitas de puré instantáneo, 20 kg de harina, 10 de grasa vacuna, 10 litros de aceite, 30 botellas de gaseosa de 600 cm3, 30 de vino, 20 latas de durazno, 10 de peras y 10 de ananá; 3 kg de manteca, 15 de yerba, 10 de azúcar, 50 cajas de sopas instantáneas, 4 frascos de café, 10 cajas de café en saquitos, 10 de té, 30 latas de atún, 5 kg de huevo en polvo, 20 latas de leche condensada, 4 kg de cacao, 10 tabletas de chocolate de taza y 7 kg de leche en polvo, entre otros alimentos. En cuanto a la carne, 40 kg de cortes sin hueso (cuadril, nalga), 12 pollos, y fiambres y embutidos varios. Combustible: 200 l de nafta súper (para la moto de nieve -que este año no está- y el generador de electricidad) y 200 de Jet A1 (antes llamada JP1, nafta de aviación, para calentadores y faroles).

Los tambores de combustible se estiban al pie de la meseta sobre la que se levanta el refugio. Las cantidades de nafta y víveres varían todos los años. Al día de hoy, de Jet A1 sólo queda un fondo de 10 cm de altura al final del barril.
Al dejar el refugio, el depósito de víveres queda con mercadería para cualquier eventualidad que se le pueda presentar a alguien durante una emergencia invernal, tal como ocurre con los refugios de montaña. Dentro de la cabaña, para el año próximo, también se guardan provisiones de latas y alimentos deshidratados para una semana, tres bidones con agua, se dejan los elementos de calefacción y, afuera, combustible de reserva. El problema es que al inicio de campaña, cuando llega el personal, los alimentos pueden arribar el mismo día, o no, según las condiciones meteorológicas. En este último caso, los habitantes cuentan con una reserva que les permite operar por un corto tiempo sin necesidad que desde Marambio les envíen provisiones.

Cuando se cierra el refugio hasta la próxima campaña de verano, debajo de la cama en la que durmió Akerlund, en 1902, queda una caja con provisiones para que las primeras personas en llegar el siguiente enero dispongan de alimentos ante alguna eventualidad.
Ayer por la tarde el cielo se mantuvo cubierto, pero el viento disminuyó en intensidad y el techo de nubes se elevó hasta los 850 m. Los helicópteros, sin embargo, no operaron. Con Juan Fernández aprovechamos para recorrer los alrededores y efectuar fotografías de aves. También aprendimos lo que es el permafrost, término muy difundido en la Antártida, cuyo verdadero significado, en inglés, es permanent frozen, y que refiere a la tierra congelada ubicada 70 u 80 cm por debajo de la superficie del suelo antártico. Cuando el permafrost se derrite, ciertas estructuras tienden a desmoronarse, tal como ocurre con la meseta sobre la que se ubica el refugio de Nordenskjöld. En cuanto a hoy, amaneció con neviscas, ráfagas de viento de 70 km/h y una térmica de –33 ºC. Obviamente, los helicópteros argentinos no operan ni sabemos cuándo lo van a hacer.

En la Antártida, debajo del suelo que pisamos se ubica una capa de permafrost: tierra congelada que al derretirse provoca desmoronamientos.

Cambio del pabellón nacional: ayer a la tarde el Dr. Ricardo Capdevila ordenó el reemplazo de la vieja bandera argentina por una nueva donada por los integrantes de este viaje.

Todos los días se ven cientos de gaviotas (Larus dominicanus) volar sobre la costa y los témpanos aledaños.
Un día muy especial: cumplir años en la Antártida no es algo frecuente en la vida de las personas ajenas al ambiente del sexto continente. Menos aún lo es cumplir 40 lejos de los hijos, la familia y los amigos. Sin embargo, acá estamos, en la isla Cerro Nevado, a 3.300 km de Buenos Aires, celebrando el cumpleaños de Marcelo Ferro, mi amigo y compañero de viaje, con quien iniciamos este proyecto de nota unos cuantos meses atrás. Nunca imaginamos que un 2 de marzo podríamos estar en este lugar, brindando dentro del refugio utilizado por los primeros invernantes antárticos que, en 1902, pasaron más de 600 días sin tener contacto con el mundo. Así de imprevisible es la vida. ¡Feliz cumpleaños, Marcelo!
Texto: Juan Fernández.

Cumpleaños de Marcelo Ferro: brindis y empanadas caseras con todos los compañeros del refugio de Cerro Nevado. Los días de festejo, tal como lo hacían los expedicionarios de 1902, el salón de uso común se decora con carteles preparados para la ocasión y también se elabora alguna comida especial.
Comentarios
4 Comentarios hasta el momento
HOLA JUAN… QUE BUENO… ES UNA LOCURA… ES REALMENTE PARA DISFRUTAR… A VER CUANDO VOLVES Y NO USES AL MAL TIEMPO DE EXCUSA.. JA JA…
Hola
Luego de seguirlos dia a dia hoy descubro como enviarles un mensaje.
Los felicito por el trabajo que estan haciendo desde tan remoto lugar para nuestra historia!!!
Y a vos Juan como todas tus notas de las que soy lector mensual de weekend y tuve la suerte de haberte conocido me enorgullese que tengas la posibilidad bien merecida de tan maravillosa experiencia.
Saludos y abrazos para todos desde esta parte del continente
Hola soy de rosario, santa fe y me gustaria saber si tenian planeado algun viaje a la base marambio. En el caso de que fuera asi queria saber si hay cupos o como es el tema para poder cumplir uno de mis sueños …
desde ya muchas gracias
Fede
FELIZ CUMPLEEEEEEEE ATRASADOOOO pero vale igual o no?